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Sin importar el lugar

El pasado domingo recibí un correo de una señora, quien me pide le oriente acerca de la agresión de género con un vecino. Ella, la cual vive con su hija de 13 años, tiene esta problemática desde hace alrededor de cinco años; inclusive, ha ido a la fiscalía, y se le han puesto dos órdenes de alejamiento. No obstante a esto, principalmente por ser una madre sola como ella sostiene, no ha cesado en amenazas de manera constante, hasta con arma de fuego. Narra que, en diciembre de este año que recién termina, al llamar la atención a un hijo de este, fue agredida físicamente; y a su hija, en más de una ocasión, le ha agredido verbalmente, lo que ha traído como consecuencia una angustia y un miedo permanente en la niña, que no quiere ni salir sola fuera de su casa. Casos, como este, se han vuelto comunes en la cotidianidad de muchas familias, las cuales, a parte de las situaciones que uno debe de manejar dentro del hogar, tienen la carga emocional de la aprehensión de su persona ...

Base de todo

Verdaderamente el 2011 ha sido un año, que está de más señalar, de grandes dificultades a nivel mundial, especialmente económicas donde las grandes naciones, en los principales continentes, no han podido encontrar solución a sus crisis económicas. Pero la mayor crisis mundial se encuentra en los cambios de paradigmas y valores por otros donde parecería no haber ningún marco de referencia sobre lo correcto e incorrecto. Parecería que la Teoría de la Relatividad ha llevado al hombre a no entender que las cosas sí tienen límites, y que los mismos mantienen definidos los espacios. Algo determinante y donde quiero, hoy, revisemos dentro de nuestra vida, especialmente familiar, cómo hemos manejado estos límites. Sin importar la edad de los hijos, un elemento determinante para el funcionamiento adecuado dentro del hogar, y necesario, es entender cuando decir sí o no y, una vez dicho, evitar toda ambivalencia delante de los hijos. Comúnmente, cuando estás en grupos de padres, el tema central ...

Cerrar puertas y ventanas

Es posible que, como padre, no te hayas sentado un rato con tu niño junto al televisor y detenido a evaluar los programas o muñequitos con los cuales cada día trae “entretenimiento” a tus hijos. Es este medio uno de los instrumentos mayormente empleados de forma sutil para introducir dentro del hogar las primeras dosis de violencia. La gran mayoría de mensajes emitidos van salpicados, aun sea en forma subliminal, de desafíos, violencia, etc. Y para los adultos, de llegar a obtener, a como de lugar, grandes cosas materiales, las cuales “te aseguran el éxito”. Sumado a todo esto, y lo que considero elemento principal, la violencia física y verbal que se está dando en nuestros hogares. Recién me narraba la propietaria de un colegio cómo un niño de cuatro años sostenía por el cuello a otro de igual edad, al punto de que si ella no llega lo hubiese asfixiado. Al citar la madre del niño agresor, esta le confiesa que su esposo, es decir el padre del niño, en diferentes ocasiones ...

Sin perder la cabeza

Adaptarse a los cambios, cuando estos implican tener que bajar los estándares de vida, provoca en los individuos gran conflicto. Entender que nuestras circunstancias han cambiado, ya sea por pérdida de un empleo, negocio que se va a la quiebra o un problema de salud, como una enfermedad catastrófica dentro del hogar, nos obliga a buscar medidas a través de las cuales tenemos que reestructurar por completo nuestra forma de vivir hasta ese momento. Esta disyuntiva, claro está, en países como el nuestro, donde “es importante” la apariencia de lo que se tiene, se hace más difícil en virtud de que genera una especie de temor a perder lo que para muchas personas es vital. Tengo una pariente que, en forma irónica, siempre ha dicho que: “el peor insulto en nuestra sociedad es ser pobre”. Hace unos años tuve la oportunidad de vivir la experiencia de una persona que a raíz de una situación en su negocio, donde por el alza del dólar su capital casi se eliminó, tomó como medida capit...

Precioso sacrificio

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”. (Juan 3: 16) El hombre, durante toda la historia de la humanidad, ha tratado de buscar respuesta para entender quién es Dios. Todo cristiano, sin importar denominación a la cual pertenece, sabe bien, por medio de las escrituras bíblicas, cuán hermoso ha sido para nosotros saber cómo Cristo, siendo Dios (por tanto, perfecto), hallado sin falta alguna por la cual pudiese ser juzgado, halla dado su vida por nosotros de la manera más deshonrosa que existía en aquellos tiempos de dar muerte a alguien. La muerte de Jesús, el cual fue crucificado entre dos ladrones, no solo sirvió para que entendamos hasta dónde este fue humillado, sino también, cómo por esta muerte, hoy, los que en él creemos, estamos seguros, podemos ser redimidos. Este tiempo, que casi en todo el mundo se ha considerado la fecha para recordar lo difícil que fue para nuestr...