Cuestión de actitud
En una esquina comprendida entre dos de las principales avenidas de esta ciudad se encuentra cada día un hombre cuya actividad consiste en aproximarse a los vehículos a pedirles ayuda. Esto lo hace desde su silla de ruedas, siempre bien vestido y, por demás, ha colocado un paraguas para cubrirse del sol y la lluvia cuando es necesario; de una forma tan digna, que proyecta, paradójicamente, dentro de su condición, estar contento y conforme con la vida. En ocasiones, bajo el cristal para saludarle y, con la sonrisa de siempre, agradece este gesto más que cuando le he facilitado una simple ayuda económica. El nombre de esta actividad es “mendigar”, pero él no lo siente así, y sé que muchas personas, hacen lo mismo que yo, saludarle cada vez que es posible. Llevo alrededor de cuatro años como cliente de un negocio de lubricantes y servicio automotriz, donde he encontrado el ejemplo de trabajo, responsabilidad y, al igual que el ejemplo anterior, cada uno de sus miembros muestra senti...