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Convive con nosotros

En nuestra sociedad tenemos, entre otras cosas, una condición que difícilmente pueda darse en muchos países del mundo, y es, en nuestros hogares una persona, en ocasiones, varias, que nos ayuden en los quehaceres diarios de la casa. Pareciere como si llevar a alguien extraño a nuestra casa, la cual a veces recibes, le das una que otra instrucción, tienes que irte, dejarla, no solo en la intimidad de la familia, sino, con lo más preciado y valioso que hay aquí dentro, que son nuestros hijos. Cada vez se hace más difícil contratar un servicio doméstico con las condiciones que necesitamos para desempeñar la función requerida. Por ejemplo, si necesitas una persona para cocinar, lo que más cuenta para la gran mayoría es que sea buena cocinera, claro está, se piden referencias de trabajos anteriores. Por igual, si es una niñera, que haya trabajado anteriormente, tenga experiencia con niños, y sobre todo, que esta tarea tan delicada la realice de la mejor manera posible. Que...

Dos ejemplos

Durante veinte años he tenido la oportunidad de compartir con una hermosa familia, integrada por la pareja y tres hijas, cuyas edades hoy son: 28, 27 y 26. La mayor compartió el colegio con mi hija hasta llegar al término del mismo, esta fue la razón original por la cual los conocí, no obstante hemos prevalecido con una hermosa amistad que me ha permitido ir conociendo el desenvolvimiento de la misma. El padre, que durante más de treinta años ha logrado ser un empresario próspero con el apoyo de su esposa y sus tres hijas. Desde pequeñas, aun estas fueron educadas en un colegio de clase media-alta y vivieron siempre en un sector de igual condición, las mantuvieron integradas al negocio de la familia, el cual se encontraba nada más y nada menos que en Villa Consuelo. Quizás otros padres, por ser niñas las hubiese mantenido distantes de la empresa, en cambio, no solo las involucró, sino que las preparó para conducirse en el mismo, siempre cuidando que no saliesen a la calle, ...

Un elemento importante

“Con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor…” (Efesios 4:2). Lo que el apóstol Pablo plantea en esta cita, con la cual quiero empecemos la reflexión de esta semana, es llevar una de las cosas más necesarias para la convivencia de unos con otros, y es precisamente la necesidad de tolerancia. Pero no solamente exhorta a la Iglesia de Efeso (y por ende a nosotros) a soportarse, sino también, a hacerlo en amor. En los últimos días he tenido que intervenir en diferentes familias en crisis y verdaderamente el punto común de los conflictos entre sus miembros, especialmente entre cónyuges, ha sido la incapacidad de aceptarse cada uno tal cual es, y mucho menos tratar de llegar a acuerdos respetando los diferentes puntos de vista. Son muchas las razones, que ya saliéndonos del entorno familiar, han ido volviendo intolerantes a las personas en sus relaciones interpersonales, ya que todo el mundo quiere y cree tener la razón, y casi nadie acepta estar...

Conciencia

Es increíble la carencia de agua existente en algunos sectores de nuestra ciudad, donde a veces los individuos tienen que recorrer largas distancias para poder llevar a sus casas un poco de este recurso tan necesario para el desenvolvimiento cotidiano dentro del hogar. Para todo o casi todo necesitamos agua. Empiezo con esto, ya que muchas veces cuando me pongo a meditar situaciones por las que atraviesa nuestra sociedad entiendo que cada uno de nosotros necesita hacer conciencia de la oportunidad que tenemos de colaborar con lo cambios que a gritos demanda la mayoría. Es incalculable la cantidad de galones de agua que se ahorraría con solo cerrar la llave en el momento que, al bañarnos, nos enjabonamos. En lo concerniente a la energía eléctrica, cualquier cosa que yo quiera mencionar sale sobrando. Sin embargo, son innumerables los hogares en los cuales se consume energía en áreas donde no es necesaria. Basta con solo apagar bombillos donde no hace falta. Queremos u...

Cómo cuesta!

De manera fortuita, hace apenas unos días, mientras esperaba unos misioneros en el aeropuerto, aprovechando el retrazo de su vuelo, me senté a conversar con una señora de 62 años, la cual estaba acompañada de dos nietos, y en la conversación me dijo que esperaba a su hija que venía de España. Hablando, esta me dice: “Tengo un año que no la veo y estoy ansiosa de que llegue, aunque tengo 27 hijos más”. Asombrada, le pregunto: “¡¿Cuántos?!”. Esta responde: “De mi vientre, solo tres; los restantes, los he criado desde pequeños hasta que se casan o se van”. Sostiene que los primeros tres los adoptó cuando ella tenía quince años, al morir una amiga un poquito mayor que ella, quien le pidió en su lecho de muerte que por favor se los criara. Verdaderamente es increíble poder entender, en estos tiempos, cuando nadie quiere tener más de tres hijos, claro está, por la responsabilidad que implica especialmente el tiempo y dedicación que hay que darles a los mismos. Es increíble poder enten...

De mil maneras

Los niños pequeños suelen formular frecuentemente, ante cualquier situación de inseguridad, la siguiente pregunta: “¿Me quieres papi? Ó ¿Me quieres mami?” Y la misma, la repiten a las personas que tienen mucha importancia para ellos, sobretodo, aquellas de las cuales están siempre cerca y, de los que, tienen mayor dependencia. Esta es la forma de cómo asimilan que se les quiere; de tal manera que, cuando de forma inquieta hacen la pregunta, basta responderles que sí, que les amas; para que continúen realizando lo que estén haciendo y, entran, de nuevo, con seguridad. ¿Cuánto tiempo hace que no expresas amor a los que te rodean, o, cuanto tiempo que, aun necesitándolo, preguntas, al igual que los niños: “¿Me amas, hijo?; ¿me amas, padre?; ¿me amas, esposa?”? Durante décadas se ha declarado el mes de febrero, en casi todo el mundo, como el mes del amor, sin embargo, lo que debemos y necesitamos es vivir cada d ía dosificándonos mutuamente con este sentimiento. Cada persona t...

De mil maneras

Los niños pequeños suelen formular frecuentemente, ante cualquier situación de inseguridad, la siguiente pregunta: “¿Me quieres papi? Ó ¿Me quieres mami?” Y la misma, la repiten a las personas que tienen mucha importancia para ellos, sobretodo, aquellas de las cuales están siempre cerca y, de los que, tienen mayor dependencia. Esta es la forma de cómo asimilan que se les quiere; de tal manera que, cuando de forma inquieta hacen la pregunta, basta responderles que sí, que les amas; para que continúen realizando lo que estén haciendo y, entran, de nuevo, con seguridad. ¿Cuánto tiempo hace que no expresas amor a los que te rodean, o, cuanto tiempo que, aun necesitándolo, preguntas, al igual que los niños: “¿Me amas, hijo?; ¿me amas, padre?; ¿me amas, esposa?”? Durante décadas se ha declarado el mes de febrero, en casi todo el mundo, como el mes del amor, sin embargo, lo que debemos y necesitamos es vivir cada d ía dosificándonos mutuamente con este sentimiento. Cada persona tiene su forma...