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Abandono (Parte 3/3)

Últimamente se ha hecho eco de la necesidad de mantener valores firmes en la familia, donde tanto las autoridades gubernamentales, eclesiásticas e instituciones que trabajan con la comunidad están de acuerdo en la urgencia de rescatar esta institución que, como hemos señalado en otras ocasiones, es la base de una sociedad. “Familias sanas” debe ser el eslogan principal para el cambio en todos los ámbitos que necesita nuestra sociedad. Las diferentes situaciones que he señalado en las dos columnas que anteceden a esta, las cuales conjuntamente con otras tantas nos dejan grandes problemas de conducta en los miembros que las componen. Es por ello que todos en unanimidad debemos trabajar desde nuestras posiciones aportando en lo que nos sea posible para dicho cambio, sin esperar que sea tal o cual el responsable para que dicho cambio sea posible. Siempre he considerado la importancia de la prevención antes que la corrección, aunque una vez los males existen, tenemos que buscar la forma de ...

Abandono (Parte 2/3)

A principio del año pasado la señora que trabajaba en casa de un familiar cercano a mí, motivada por su hermana que vive en Argentina, toma la decisión de irse hacia aquel lejano país, y dejar sus cuatro hijos con el padre. Me le acerqué y sugerí que tomara en cuenta los riesgos que implicaba para sus hijos su partida. Las dos hijas, una de 21 años, la segunda de 18, esta con serios trastornos de personalidad, y dos niños pequeños de 5 y 2 años, ambos con falcemia. ¿Qué les parece? Con el cuidado que hay que tener con los pacientes que tienen dicha enfermedad, ¿Cuáles serán las consecuencias, y no creo que a muy largo plazo, de estos niños en esta condición? Una de las conductas más comunes en los hogares donde la madre es quien emigra primero es que los esposos de las mismas (esto me refiero en familias pobres) se acostumbran en su mayoría a no trabajar, y vivir a la espera de las remesas enviadas por la mujer, la cual es usada, además de sostener la casa, para este cubrir los pagos d...

Abandono (Parte 1/3)

Desde muy pequeña he tenido la oportunidad de ver cómo familias completas de la comunidad en la cual fui criada fueron emigrando hacia los EEUU. Usualmente, la primera en salir a buscar nuevos horizontes que les permitan ofrecer una mejor manera de vida para sus hijos es la madre. Son muchas las veces que tanto ustedes como yo hemos visto escenas de despedidas en nuestro aeropuerto que desgarran el alma, donde estas madres se desprenden de sus hijos y su familia. Igual sucede, y entiendo que vivimos en un país sumamente pobre, con aquellas que dejan sus campos y emigran a las ciudades en busca de trabajo, y de igual forma aunque menos dramática, también abandonan el hogar. La sensación de abandono en los niños trae como consecuencias grandes trastornos psicosociales. Entre estos, se desencadena un resentimiento social que conlleva a un rechazo a las normas establecidas. Quise realizar mi tesis de grado con el tema de “La emigración y su efecto en las familias”, porque siempre entendí q...

Mejor cierra tus labios

“Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo.” (Romanos 2:1) Aunque muchos lo quieran negar, tenemos grandes libertades, y una de ellas es la de expresarnos. Vivimos en una sociedad en la cual hemos logrado llegar a ser completamente libres, después de grandes luchas llevadas a cabo por hombres que lo dieron todo para lograr ese objetivo. No podemos confundir lo que es tener la oportunidad de manifestar juicios y opiniones abiertas de cualquier tópico con la de dañar y desacreditar la vida de los individuos. Ser libre es algo que debemos saber manejar, específicamente en el poder expresar abiertamente nuestras opiniones, tanto en los medios de comunicación como en cualquier reunión social donde nos encontremos. Precisamente en este momento, donde estamos preparándonos para la elección de hombres y mujeres que desempeñarán funciones de gran importancia para la naci...

Permítele soñar

Las familias con hijos adolescentes hoy, manejan dos grandes dificultades: Las características típicas de esta edad, donde el joven empieza a presentar una serie de cambios físicos y psicológicos, lo que provoca diferencias entre padres e hijos; por otro lado, la presión ejercida por el medio social, ya que en su gran mayoría difiere, sobremanera, de las reglas y normas que queremos establecer. Con gran frecuencia, los padres de hijos adolescentes, suelen acercarse tratando que les ayude con pautas adecuadas para el manejo de los mismos. Partiendo de conversaciones que he tenido con jóvenes pertenecientes a clase media y clase media-alta, donde la permisión es tal, que a veces me pregunto, si es que los padres no han entendido que hay edades en las cuales no se está preparado para el uso de ciertas libertades. Conversando con algunos muchachos, los cuales, con 16 y 17 años ya les queda poco por soñar. Conocen muchos lugares del mundo; han tenido diferentes carros, obviamente, ...

Precioso sacrificio

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”. (Juan 3: 16) El hombre, durante toda la historia de la humanidad, ha tratado de buscar respuesta para entender quién es Dios. Todo cristiano, sin importar denominación a la cual pertenece, sabe bien, por medio de las escrituras bíblicas, cuán hermoso ha sido para nosotros saber cómo Cristo, siendo Dios (por tanto, perfecto), hallado sin falta alguna por la cual pudiese ser juzgado, halla dado su vida por nosotros de la manera más deshonrosa que existía en aquellos tiempos de dar muerte a alguien. La muerte de Jesús, el cual fue crucificado entre dos ladrones, no solo sirvió para que entendamos hasta dónde este fue humillado, sino también, cómo por esta muerte, hoy, los que en él creemos, estamos seguros, podemos ser redimidos. Este tiempo, que casi en todo el mundo se ha considerado la fecha para recordar lo difícil que fue para nuestr...

Sana reflexión

Durante días tenía pendiente llamar a una señora, la cual conozco desde hace más de una década, pero hace alrededor de dos años había perdido el contacto con ella. Decido pasar por su casa, ya que telefónicamente no la había podido contactar. Al verme puso de manifiesto que le alegraba que yo la tuviera presente. Fue verdaderamente asombroso el escuchar todas las dificultades y problemas graves de salud de su esposo por las que pasó esta familia. La exclamación inicial de dicha señora fue: “¡Ay Grecia, cuánto hemos pasado!, pero estamos vivos”. Dada la condición en la cual cada uno de nosotros vive el día a día, existe la tendencia a descuidar la relaciones entre las personas, y no se si a ustedes al igual que a mí, cuando tengo una experiencia como esta siento una especie de cargo de conciencia por lo mucho que descuidamos a los demás. En esta fecha se celebra un tiempo, el cual es precisamente un llamado a reflexión, y una oportunidad para aquietarnos, y sobre todo, si...