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Termómetro

En los primeros años de sociabilización, a parte del hogar, la mayor influencia en la vida de nuestros hijos se da en la interacción con otros niños en la escuela, ya que, principalmente en la ciudad, no se acostumbra salir a jugar fuera de casa. El tipo de juegos que prefieren los pequeños puede ser un buen parámetro para ir detectando como se va formando la personalidad de estos. Es jugando como manifiestan agresividad o ternura, solidaridad o apatía, ya que a través de de esta dinámica ellos expresan verdaderamente sus interioridades. Otra forma genuina de manifestación de los sentimientos de los niños la podemos ver en sus dibujos por lo que proyectan en ellos. Por ejemplo, pedí a una niña de 8 años dibujara una familia. Al entregarme su dibujo, tenía como contenido la madre y tres niños. Cuando hice la pregunta si no tenía papá, un poco cabizbaja y mirándose los dedos de las manos, respondió con un “si” que parecía un “no”. Le pregunté: “¿Por qué no lo pusiste?”, a lo que dijo: “E...

Complemento importante (2/2)

“Instruye al niño en su camino, y aún cuando fuere viejo no se apartará de él.” (Proverbios 22:6) Imagino que son muchos los padres a los cuales, como a mí, cada noche antes de dormir nos acompañaban con una sencilla oración para que Dios guardara nuestro sueño. Con lo que, al cerrar los ojos, lo hacíamos con la seguridad de que así sería. Una recomendación básica, en el proceso de educar, la encontramos precisamente en la cita que acabamos de señalar. Basar la formación de nuestros hijos en conocimientos cristianos, a través de los cuales aprendan a regirse, es zapata importante para su vida presente y futura. No recuerdo el título de una película que vi por casualidad en un avión donde un joven, en una escena, al momento de cometer un acto delictivo, lo frenaron las palabras que siempre su mamá le había pronunciado, “ama a tu prójimo como a ti mismo”. He señalado estos principios porque, tanto en mi experiencia personal como madre y psicóloga, y también de circunstancias ajenas, he v...

Complemento importante (1/2)

El esfuerzo por una “buena educación” de los hijos es un término utilizado por muchos padres cuando hablan de la selección de lo que ellos llaman un “buen colegio”. Es aparentemente sencilla la elección de una institución educativa. Sin embargo, se nos olvida que es un lugar en el cual los dejamos por largas horas en manos de quien esperamos contribuya y nos ayude con la formación de estos. Cuando dentro de nuestra posibilidades económicas decidimos escoger un colegio, por dar lo mejor nos enfocamos en que el mismo tenga buen nivel académico, prestigio social, que sea bilingüe, y si no, que den un buen inglés; y nos perdemos en un detalle de mucha importancia, el cual podría derivar serios problemas en nuestros hijos. ¿Hacia dónde quiero llegar? Nada más y nada menos que a un punto que muchas veces no es tomado en cuenta, y es “¿Está acorde con mis posibilidades económicas dentro de nivel de vida al cual pertenezco, encaja con el desenvolvimiento y manejo de la cotidianidad en la cual ...

Operativo limpieza

“Ando ennegrecido, y no por el sol…”; “Mi piel se ha ennegrecido y se me cae, y mis huesos arden de calor.” (Job 30:28, 30). Aquí vemos la expresión de un hombre muy conocido en La Biblia, quien perdió, en forma total, bienes materiales y familia, y se puede decir que es el personaje que más sufrió a parte de Jesús. Cuando leí esto por primera vez recordé una amiga que, al fallecer su marido de manera repentina y quedar con cuatro hijas, aun siendo una mujer de fe, también ennegreció toda su piel. Traigo estos ejemplos tratando de mostrar cómo nuestro organismo reacciona ante situaciones que provocan dolor, amargura y, en ocasiones, resentimiento. Cuando se dan eventos de esta magnitud en la vida de los seres humanos, no podemos hacer nada para evitar que los mismos se produzcan. Sin embargo pareciere que existen personas que permiten que situaciones cotidianas y dificultades, especialmente con seres queridos, se conviertan en un almacén de resentimientos, los cuales, sin darse cuenta...

Vivir para servir

Quizás 15 años habían transcurrido antes de volver a ver a una dulce señora, la cual siempre vivió en los EEUU pero que, siendo yo niña, solía venir dos o tres veces al año. Fue criada por mi abuela, a quien quería y manifestaba ese amor, no solo con palabras, sino con hechos. Desde que recuerdo era misionera cristiana, razón por la cual emigró a vivir a Estados Unidos junto con su esposo, también misionero, con el cual procreó una familia de 6 hijos. Hace apenas unos meses, tuve un reencuentro con ella y su esposo. Después de un gran abrazo y con una sonrisa, expresó lo hermoso de volver a verme porque estaba muy enferma y creía que era su último viaje a Santo Domingo. En este momento, aunque se movía con una andador (era una persona de más de 70 años), reflejaba en su rostro y en su actitud una alegría totalmente opuesta al sufrimiento que había estado teniendo en los últimos meses. A pesar de ser trabajadora incansable al servicio de los demás, su cuerpo sufrió en varias ocasiones...

Gran riqueza

Como si el tiempo no hubiese transcurrido y se encontraba en en su plena adolescencia, fue el comportamiento de un grupo de amigos con los cuales tuve la oportunidad de compartir en casa de una pariente. Fui invitada al mismo porque, aunque solo en etapas de vacaciones, pertenecía a lo que ella llama amigos de infancia. Las caretas, poses, disimulaciones, no estaban presentes en ese lugar. Retomaban una y otra vez historias donde ellos habían sido los protagonistas y sobresalía el orgullo de su participación en dicha obra. Todos estaban relajados, nadie preocupado de cómo se ve, en ningún momento se hablo de dinero, moda, viajes, marcas, carros, dietas; como si todos estuvieran necesitados de simplemente encontrarse y tener la hermosa oportunidad de compartir como amigos. Creo oportuno, meditar sobre la necesidad que todos tenemos de comportarnos tal cual somos, con altas o bajas, éxitos o fracasos; a veces, con unos kilos de más, con arrugas que ya han aparecido, canas que, aunque c...

Darle carácter (3/3)

Las familias tienen un gran reto de cuidar la salud mental dentro de sus miembros. Sé que no es tan fácil trabajar con nuestros hijos por una formación sana, ya que, queramos o no, al imponer reglas, con lo que primero debemos luchar es contra la corriente. Razón por la cual mantener firmeza con los valores que necesitamos prime en nuestras familias va a ser uno de los elementos básicos. No obstante, nuestra responsabilidad como padres, no podemos dejársela a nadie. Desde el mismo momento que el niño nace debe empezar su corrección, ya que a este hay que enseñarle horas de dormir, de comer; pero, sobre todo, darle la seguridad, amor y confianza para su desarrollo. Es desde aquí donde hay que crear las bases, con un binomio que siempre recordaré, “amor y autoridad”. Con lo que tenemos asegurado la formación integral de nuestros hijos. Es desde pequeñas rabietas, donde tenemos que ir corrigiendo estos inicios de violencia o agresividad que aparentemente son insignificantes. Cuando ...