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Realidades

Desde los 11 años, Inés María empezó a presentar crisis, cuya manifestación consistía en, de inicio, rigidez corporal y, posteriormente, doblaba su cuerpo colocándolo en una posición tal que era casi imposible hacer que la misma pudiera extender sus músculos. Hasta los 22 años fue atendida por neurólogo y psiquiatra por convulsiones y depresión. A partir de esa fecha entra a ser mi paciente y, después de un proceso de tratamiento psicoterapéutico durante meses, en un sesión, esta, experimentando una crisis de llanto incontrolable motivada por mí, manifiesta que fue violada sexualmente por un vecino médico, persona de confianza en la familia, y el mismo la mantenía sugestionada con amenazas si se atrevía a hablarlo. Esto fue precisamente cuando tenía 11 años y vivía con su abuela; quien, para colmo, una semana después de ocurrir el hecho a la niña, este llega a visitarla; la niña, al verle, sale corriendo y recibe una pela por este hecho de “indisciplina”. Cabe señalar que...

Marcar la diferencia

Todos le llamaban “el aleluya” cuando, a sus 23 años, se había dedicado a llevar una vida cristiana; ejecutivo de una multinacional, ingresos en dólares, vehículo último modelo, razones por las cuales era aun más notoria su marcada diferencia al actuar con relación a todo su entorno. Un día, en un grupo de amigos, ya que este en su empresa era muy respetado, mientras todos ingerían alcohol, fumaban cigarros y él se tomaba un refresco, uno de ellos le hace broma considerándolo un preso porque no puede hacer nada, a lo que este respondió: “¿Quién es más libre, yo, que puedo hacer todo y no lo hago porque no lo necesito, o ustedes, que si no hacen todo eso, le es imposible alegrarse y divertirse?”, con lo que se miraron entre sí y callaron. Posteriormente, su influencia en ellos, que eran amigos de infancia, a muchos de ellos les hizo diferentes. Sabemos que aun los adultos son influenciados unos de otros, ya que los seres humanos necesitamos interactuar y compartir con lo...

Aliados

Es la familia el núcleo social más pequeño, dentro del cual el individuo es formado y desde donde este aprende, dependiendo del manejo de la misma, a responder una vez empieza a interactuar en ambiente extrafamiliar. Hay una etapa en la formación de los hijos, donde su interacción social es estrictamente dentro del entorno de la familia y su escuela, teniendo los padres absoluto control sobre sus hijos y el medio que les envuelve. Pero, qué sucede cuando estos entran en una edad en la cual ya les invitan a actividades extra familiares donde ya no va papá y mamá, ni una niñera a vigilarles, sino más bien son ellos los primeros que empiezan a exigir que ya han crecido y quieren mostrar, por el contrario, que ya son “grandes”. Esta es una fase en la cual debemos asumir mayores controles, en virtud del peso que tiene el medio extrafamiliar sobre la respuesta conductual de nuestros hijos. Es cuando empieza la mayor dicotomía entre lo que enseñan los padres y lo que se hace afue...

Cambios necesarios

Si hay algo importante en momentos donde el día pareciere que, ya no tiene 24 horas, sino menos, y que las personas también expresan que el mismo no les da para lleva a cabo sus faenas, es tratar de poner orden al tiempo, especialmente ahora que se inicia el año escolar. Salir en las mañanas es iniciar el día con la primera dosis de tensión, ocasionada por la cantidad de vehículos, los cuales salen a la misma vez, y tarde. Por lo que es buena ocasión para empezar en los hogares a establecer una serie de medidas que ayuden a evitar la angustia que genera diariamente llevar sus hijos a la escuela. En primer lugar, hay que considerar, independientemente de si son pequeños o adolescentes, la hora en que la noche anterior todos en casa se preparan, no solo para acostarse, sino tratando de dejar listo todo aquello necesario para la faena del día siguiente. En el caso de los adolescentes, suelen acostarse tarde, razón por la cual en la mañana están con sueño y cansados, lo que ...

Alta peligrosidad

El día 18 de este mismo mes aparece en los medios una noticia, la cual no ha sido de gran relevancia, dados los altos niveles de violencia en los últimos tiempos. Un oficial, a raíz de un accidente de tránsito de él con otro vehículo, en el cual no hubo víctimas, baja e inmediatamente, usando su arma de reglamento, se da un balazo en el cuello que le llevó a la muerte. En uno de los medios que revisé ese día, buscando datos sobre la noticia, hacía mención de haber obtenido por fuentes externas que, dicho oficial, padecía trastornos de tipo depresivos. Conozco un caso en particular de una familia en la que el cónyuge es paciente bipolar desde hace mucho tiempo, pero, como es un empresario, tiene un arma de fuego, la cual solo usa guardada en su hogar. Sin embargo, una madrugada hace unos años, se despertó su esposa y lo encontró sentado en el balcón, “simplemente mirando el arma”. Desde ese instante hasta la fecha, aunque no es mi paciente, le sugerí a ella convencerle de n...

Aceptar

“Mi familia dice que soy alcohólico, pero eso no es verdad; ya que, cuando no quiero, no bebo”, “No soy un fumador, ya que solamente me fumo dos cigarrillos, y a veces uno solo por día. Y por lo general lo hago antes de acostarme.”, son expresiones comunes de la gran mayoría de individuos que no aceptan la realidad de haber caído en la trampa de algún tipo de adicción. Existe una problemática común, alimentada por los medios de comunicación, y que, sin embargo, en su mayoría no es vista como problema, y es la necesidad permanente de querer comprar cosas que por lo general no son necesarias. Esta condición es más frecuente en mujeres, y la misma acarrea problemas dentro del entorno familiar. La necesidad permanente y el impulso a comprar cualquier cosa son elementos a tomar en cuenta, ya que estos son lo primeros síntomas de este trastorno psicológico, el cual no es considerado como tal en casi todos aquellos que lo tienen, porque aparentemente no hace daño. Son muchas la...

Advertencia

Llegar a la casa después de una faena de todo un día y, de forma autómata, ponerse cómodo y encender el computador para revisar correos, y luego, entrar a las redes sociales se ha convertido en un estilo de vida para la gran mayoría de personas, sin importar edad. Es probable que por las ocupaciones de trabajo apenas haya podido comunicarse con su familia (llámese esposo(a), hijos, etc.); no obstante, penetra a un mundo el cual está logrando cada vez más y silenciosamente una separación entre los miembros de su propio hogar. Todos comparten un mismo techo, están diariamente juntos, pero invadidos de forma permanente por la “comunicación” moderna, la cual se ha encargado de convertir a cada uno de los miembros en un ente separado. ¿Y entonces, qué está pasando, si vivimos la era de la comunicación? Recuerdo una familia que por las noches, dados los apagones de energía eléctrica, y solo había luz en la parte de abajo con una lámpara de gas propano que iluminaba todo el ent...