martes 8 de diciembre de 2009

Para todos (Parte 1 de 4)

Aprovechando que apenas faltan unos días para finalizar este año, el cual ha sido difícil, no sólo para nuestro país, sino también, para naciones poderosas, las cuales se han visto tambaleantes al punto en que grandes empresas al día de hoy han tenido que desaparecer; empecemos una reflexión conjunta que nos permita retomar para el año que se avecina, posiciones, através de las cuales lo que ha sido considerado crisis nos sirva a todos para asumir un nuevo estilo de vida. Quiero que reflexionemos a cuatro niveles: manejo laboral, económico, familiar y, por último, conmigo mismo como individuo.

En lo concerniente al aspecto laboral o de trabajo, es sumamente necesario saber si estamos esforzándonos para dar nuestro máximo potencial, precisamente en momentos como estos.


Hace tiempo vengo considerando que una gran mayoría de personas parecen estar molestas por tener trabajo, ya que (talvez es una falsa percepción mía) son muchos los lugares donde pareciere, que en vez de recibir un salario por trabajar, hicieran lo inverso (pagaran por trabajar), dada la desmotivación y falta de interés que se muestra en sus lugares de trabajo.


He llegado a pensar que una gran mayoría, ni quiere estar en la posición de trabajo para la cual se desempeña, ni siquiera trabajando para sí mismos en sus propios negocios; con lo que pienso, casi nadie quiere ser lo que es... desgraciadamente.


Una de las cosas importantes para un desenvolvimiento adecuado, tanto como trabajador independiente o empresario, es sentir gratitud y contentamiento con lo que haces. Esta reflexión vale para todos, desde el que barre las calles, trabaja de mensajero, secretaria, hasta cargos gerenciales y directivos. De nada sirve tener una alta gerencia, elevado sueldo, si tú no quieres ser gerente, sino, el dueño o sencillamente vives de vender zapatos pero tampoco te conformas con vender zapatos. Son frecuentes las quejas de los clientes que reciben bienes o servicios, por el desinterés con el cual son atendidos. No obstante, vivimos estableciendo diferencias y comparaciones con sociedades que no son la nuestra. Sin embargo, es responsabilidad de todos tratar desde la posición que nos encontremos, dar lo mejor de uno mismo, y veremos que, siendo limpiabotas y limpias bien los zapatos, puedes asegurar que siempre tendrás tus clientes, o desde cualquier función que desempeñes. Aún la Biblia nos dice que debemos hacer todo “a la excelencia”.


Publicado en el Periódico El Caribe del martes 8 de Diciembre, 2009

martes 1 de diciembre de 2009

Detente

Publicado en el Periódico El Caribe del 1 de Diciembre, 2009

En el parqueo de un centro comercial de esta capital, esperaba la salida de otro vehiculo después de haber dado tres vueltas al lugar con la finalidad de parquearme; mientras tomaba el lugar esperado, el sonido de una bocina me hace mirar y abrir la ventana de mi vehículo. Era un señor bien parecido y bien montado quien me gritaba todo tipo de malas palabras y amenazas por creer que yo le estaba usurpando dicho parqueo. Con carácter, me bajé, y solo le respondí: “¿Le faltan otras malas palabras por decir?, Supongo que ni tiene madre, ni tiene esposa, tampoco hija; ya que su desconsideración fue tal que, de verdad, se comportó como si no hubiese salido del vientre de una mujer”. Le pregunté: “¿Le gustaría le dijesen lo mismo a ellas?”. Dicho caballero, solo bajó la cabeza y continuó, supongo que con vergüenza, en vista de que no me contestó.


En estos días se ha estado tratando en todos los medios el tema concerniente a la No violencia hacia la mujer. Esta no solo se manifiesta con agresión física, sino también, verbal. Frecuentemente se ven situaciones como esta, vivida por mi en las calles, donde en ocasiones otros hombres intervienen y recalcan: “Respétala, es una mujer”.

Son múltiples las causas por las cuales se repite una y otra vez la agresión y el maltrato del hombre hacia la mujer: Traumas de la infancia, ocasionados a veces por actos de violencia vividos permanentemente en su familia materna, lucha de poder, a veces, trastornos psiquiátricos no manejados adecuadamente, entre otras. Independientemente de cual sea la fuente motivadora para que se manifieste dicha conducta, debemos, unánimes, trabajar para la erradicación de la misma en nuestra sociedad.

Empezando en el hogar, es el acto que nunca debemos permitir sea repetido, por lo cual, desde el primer asomo se violencia, la mujer debe, aun le de vergüenza, empezar a tratar la misma; ya sea buscando ayuda de un terapeuta, manifestándole a personas cercanas de suma confianza, a un párroco o pastor; lo importante es hacerlo desde un principio.

Siempre he insistido mis hijos la importancia de ponerse de acuerdo, respetarse, amarse, dentro del hogar; siempre les recuerdo: “De la puerta hacia fuera hay muchas cosas que tenemos que contrarrestar, por lo tanto, entre nosotros, tratemos siempre de darnos lo mejor”.


Grecia De León es psicóloga
grecia.portufamilia@gmail.com

martes 24 de noviembre de 2009

Ya es tiempo

Publicado en el Periódico El Caribe, del 24 de Noviembre del 2009.
“Conocer a Jesús es todo” es el título de un libro adventista, a través del cual su autor busca explicar con pasajes bíblicos y su propio enfoque: cómo se transforma la vida de aquel que aprende a conocerlo y a buscarlo.


El tema de la vida de Jesús ha sido motivo de controversia en toda la humanidad, sin embargo, la historia se divide en “antes y después de Cristo”, lo que significa la importancia que ha tenido, de forma tal que ha marcado los tiempos.


La vida en Cristo implica transformación, cambio en todos los aspectos de aquel que va experimentando una relación personal con El. Es complejo poder expresar quien es Dios por medio de Jesucristo, y como, sobretodo, se produce ese nexo entre el hombre y El.


Lo mas importante de todo, y supongo que igual que yo, todos aquellos que hemos aprendido a descansar, esperar, confiar en El necesitamos transmitir a los que nos rodean dicha experiencia. Es imposible explicar de forma científica cómo se produce una sanidad física o emocional a través de una oración. Tampoco entender, cómo en situaciones difíciles, después de semanas o meses buscando respuesta, se obtiene la misma mediante una oración. Esto no es más que lo que dice la siguiente cita Bíblica: “Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.”(Jeremías 33, 3)


En mi experiencia personal he visto, día a día, la mano de Dios obrar sobre mi vida, mi familia, mis hijos; lo que me faculta para poder hablar de las grandezas y el poder de Dios.


¿Cómo puedes conocerle a Él?

Durante años se ha vendido la idea de un Dios castigador, acusador, implacable, con el que hay que vivir atemorizado. Sin embargo, Dios es el mismo siempre: amor, compasión, perdón, paciencia, y sobre todo, quien marca, no solo una nueva manera de vivir sin obligarte, sino también una manera de vivir para beneficiarte. Tenemos una sola vía para aprender a conocerle, entenderle y saber cómo quiere que vivamos: En la Biblia, Su palabra donde lo podemos encontrar todo.

Te invito, desde hoy, trates de escudriñarla y verás en poco tiempo las respuestas para tu vida. Búscale y le encontrarás.

jueves 19 de noviembre de 2009

Cuidado con el rechazo


Al llegar a casa de mi amiga Ana, comenta que su perrito chihuahua tenía una semana sin comer y se mantenía en un rinconcito del patio. Le pregunto si hubo cambios en el trato con él. Resulta, que justamente lo había sacado de su ambiente, que era un espacio en la habitación de ella y un camita en el rinconcito del comedor, en donde este, después de sus amos almorzar, se recostaba a dormir su siesta. Lo sacaron del cuarto porque estaba muy necio después de darle unas cuantas palmaditas. Inmediatamente cargo el animalito, le paso las manos, hablo, y entre caricias, le doy de comer; ella lo carga; hago que lo coloque nuevamente en su misma ubicación anterior`; y desde este momento, la tristeza y casi muerte desapareció. Aparentemente agradecido; y de esto hace aproximadamente un año; cada vez que ha vuelto ha verme, se pone al lado de mis pies, moviendo su cola en actitud de agradecimiento.
He querido citar esta historia porque hasta los animales, cuando sienten rechazo, desamor y cambios bruscos en la conducta hacia ellos; se entristecen y deprimen.
Sabemos que en nuestra sociedad, el rechazo por clase social, estatus económico, posición de desventaja en la empresa para la que trabajas y rechazo, simple y llanamente, por tener determinado de piel. Vivimos en un país donde, por muy blanco que te veas, dada nuestras raíces, y como se dice comúnmente: “todos llevamos el negro detrás de la oreja”.
El sentir rechazo, no importa la causa que sea, genera en los individuos un sentimiento que muchas veces provoca querer quitar la causa por la que generalmente siente no es aceptado.
Recuerdo la hija de una profesora de mi universidad, la cual tenía una de sus manos mucho más corta que la otra. Inteligentemente, su madre, desde sus primeros años la colocó desde muy temprana edad en clases de piano para evitar cualquier inseguridad que pudiera provocar en ella esta aparente limitación; con lo que logró, no solo ser buena pianista, sino también, manejarse con tanta naturalidad que, después de mucho tiempo de yo conocerla, me dí cuenta de la diferencia de sus manos.
Cuidado con el rechazo, hasta con un perro.

Grecia De León, psicóloga.
grecia.portufamilia@gmail.com

martes 10 de noviembre de 2009

Aquí, nosotros


Hace años leí la historia de una oruga que no quería llegar a ser mariposa. Trató de buscar identidad con muchísimas cosas, intentando así, cambiar su origen y su verdadera esencia, para la cual estaba diseñada.
Todos nosotros pasamos por una etapa de nuestra vida en la cual tratamos de encontrar nuestra verdadera identidad y, durante esa etapa, es posible que tratemos de identificarnos hasta con un personaje ficticio o imaginario.
Suelo repetir cómo hemos ido perdiendo nuestras costumbres a través de la transculturación y venta de ideas de cómo debemos ser, qué nos debe gustar y hasta que debemos comer.
Quiero hacer notar una lista de cambios que sutilmente han ido desplazando las cosas verdaderamente nuestras por otras que nada tienen que ver con nosotros. En lo concerniente a comidas, cada día hay mayor proliferación de platos procedentes de lugares con climas y costumbres tan distintos, como por ejemplo, comidas crudas, como sushi, bebidas para climas fríos y un sinnúmero de cosas ajenas a nuestra cultura. Nos imponen fechas de celebraciones festivas, como Halloween por ejemplo, de lo que se ha hecho, desgraciadamente, una actividad nacional de algo que no es más que una noche de brujas, en honor a la cual encontramos: calabazas con anticipación, decorando colegios, restaurantes, etc. Sin embargo, fiestas patrias, donde en cada hogar se levantaba una bandera, en su mayoría se recuerda solamente para aprovechar la libertad de no trabajar y que se convierta en día festivo para todo menos para recordar, por ejemplo, el día de nuestra Constitución.
Creo propicia la ocasión para hacer un alto y ver que, hasta las plantas que colocamos en nuestros hogares - no sé a ustedes pero a mí me choca - nos imponen cual está o no de moda. En particular me encantan las palmas, por su entereza y libertad. Siempre las he tenido y las tendré, y no permito imposición de si está de moda o no.
Se hace cada vez es más difícil encontrar un buen restaurante de comida criolla. No obstante, encuentras en cada esquina un letrero de sushi o cualquier otra comida, basta que sea “de fuera”. Seamos auténticos aunque cueste y parezcamos estar fuera de moda.


Grecia De León es psicóloga
grecia.portufamilia@gmail.com

martes 3 de noviembre de 2009

Revisión del reloj


Publicado en el periódico El Caribe, 3 Noviembre 2009

Son muchas las veces en que decimos, a otros o a nosotros mismos, que quisiéramos sumarle horas a las 24 que tiene el día. Una de las mayores necesidades de la familia de hoy es la poca disponibilidad de tiempo que los padres tienen para dar a sus hijos, y mas aun, se vuelven más lejanas visitas a familiares cercanos (padres, tíos, hermanos, etc.), por la misma excusa de “no tener tiempo”.

Es probable que sin proponérnoslo, nos hayamos vuelto esclavos de otras cosas que nos arropan fuera del tiempo de trabajo, las cuales acaparan el espacio que podríamos darnos y darles a nuestros familiares.

Sabemos que en nuestros países los bajos ingresos y falta de seguridad social nos obligan a tener que buscar siempre y cuando sea posible, un ingreso adicional que permita subsanar la falta de recursos que permitan el sustento para nuestros hogares, así como también la preparación para el futuro.

Indiscutiblemente, el tratar de cubrir nuestras necesidades económicas ha bajado la capacidad de darnos los unos a los otros. Pero más que esto, hemos ido creando una especie de isla, tanto dentro como fuera del hogar.

Es frecuente que al llegar a casa, al final del día, tanto padres como los demás miembros, solamente habitan bajo un mismo techo, pero ninguno comparte o interactúa con el otro, ya que cada cual esta viviendo su propio mundo. Papá en la televisión, mamá en el computador, los hijos chateando o por qué no, estudiando. Llega la hora de dormir y, al pasar factura, apenas se han mirado y saludado.

No sé quién de ustedes se identifica con esta dinámica cotidiana que, al pasar revista del año, se convirtió en el día a día.

Hagamos un ejercicio que permita revisar si es que no tenemos tiempo o, sencillamente, como mucha gente hace con su dinero, lo emplean en cosas superficiales, las cuales nos han acaparado, evitando así, un manejo adecuado de lo que se llama tiempo.

“No tengo tiempo”, deberíamos cambiarlo por una frase diferente, que encaje más con la realidad como: “Mal uso el tiempo”.

¿Desde cuándo te pierdes la oportunidad de compartir en el patio de tus padres, en la casa de tu hermano, o simplemente en la habitación de tu hijo?

Grecia De León es psicóloga
grecia.portufamilia@gmail.com

miércoles 28 de octubre de 2009

Empieza ya

¿Despiertas con preocupación y cansancio, como si no hubieses dormido, o simplemente miras a tu alrededor y das gracias por respirar, estar vivo y tener la oportunidad de empezar un nuevo día? En ti está la decisión de hacer de este tu mejor día.

Cada vez son más frecuentes cursos, seminarios, congresos que ofrecen estrategias para buscar mecanismos que aumenten la capacidad en tus negocios y otras tantas maneras para lograr “tener éxito”.

Quiero hacerte una propuesta, a través de la cual, sólo necesitarás querer evaluar tu vida ahora y convertirla en algo donde el éxito no sea llegar a la fama o tener grandes finanzas (cosas estas que no hacen daño, siempre y cuando sepas donde está la verdadera esencia de tu vida), antes bien, hacerte la propuesta de tener “Tu mejor vida ahora”.

Este es precisamente el titulo de un libro escrito por el pastor Joel Osteen, el cual quiero recomendarles como una buena herramienta para su autoevaluación. Cita la siguiente frase: “La alegría es una decisión que se toma, no una emoción que se siente”.

Es probable que nunca te hayas planteado, como objetivo principal, sencillamente ser feliz en medio de las circunstancias que te haya tocado vivir, para el cual, partiendo de este momento, harás grandes esfuerzos.

Parece una utopía hablar de estar bien en un mundo en el cual cada vez se presentan mayores dificultades y retos para nuestro diario vivir. Sin embargo, así como vences obstáculos, y tratas de eliminar todo lo que bloquee o entorpezca lograr los objetivos trazados para llegar al éxito que por mucho tiempo te han vendido, así también, te esforzarás para ir quitando toda barrera que impida llegar a la gran meta que esta en tus manos, fácil de lograr: la felicidad.

Cuando hablo de ser feliz, jamás quiero dar a entrever que es vivir exento de problemas y situaciones difíciles. La única diferencia es que, aun en condiciones adversas, entiendas que estas no cambian a mayor preocupación, por el contrario, si te aquietas puedes estar seguro que será más sencillo encontrar la solución. Levanta tu mirada y encontrarás que la mayoría de las cosas que haces para lograr el “éxito”, son las mismas que pueden estar impidiendo aquello que te estoy invitando: Empieza a buscar la felicidad como principal propósito de vida.